autor: Stephen Covey
Nuestra personalidad y forma de ser está compuesta, en esencia, por nuestros hábitos.
Dado que son consistentes e inconscientes, estos reflejan nuestro carácter. ¿Existen hábitos de la gente efectiva?
El escritor Stephen Covey dice que sí. ¡Conócelos!
Aquí te los presentamos resumidos:
• SE PROACTIVO – Hacerse cargo y asumir la responsabilidad. No esperes a que te sucedan eventos externos o que los demás lo hagan por ti. Tienes poder natural para ejercer influencia en el mundo que te rodea. Es liberador saber que tienes el control de tu propio destino.
• ESTABLECE UN OBJETIVO FINAL – Este objetivo definirá una visión para el futuro y te permitirá priorizar cómo llegar allí. No trabajes sin rumbo en las tareas que se te presenten. Escribe una declaración de misión, objetivos y valores. Verifica todos los días si estás trabajando hacia ellos.
• PONER PRIMERO LO PRIMERO – Prioriza tu trabajo y concéntrate en lo que es importante, lo que te acerca a tu visión. No te distraigas con tareas urgentes y sin importancia.
• PIENSA GANAR-GANAR – Al negociar, piensa también en la tu contraparte (incluso si son tus subordinados, no tienes derecho a pasar por encima de nadie) y llega a un acuerdo que sea beneficioso tanto para ellos como para ti. No intentes tomar siempre la porción más grande del pastel, terminarás con relaciones positivas después.
• BUSCA ENTENDER PRIMERO Y LUEGO SER ENTENDIDO – Cuando alguien describe un problema, a menudo prescribimos una solución de inmediato. Primero deberíamos realmente escucharlos y comprenderlos. Este hábito es la clave de las relaciones humanas efectivas y posibilita llegar a acuerdos de tipo Ganar-Ganar.
• SINERGIZAR – En un grupo, las contribuciones de muchos siempre excederán las contribuciones individuales. Saber esto nos posicionará para lograr objetivos mucho más grandes de lo que tendrías por su cuenta.
• AFILAR LA SIERRA – Es usar la capacidad que tenemos para renovarnos física, mental y espiritualmente. Encuentra el equilibrio entre el trabajo y tu estilo de vida. Date tiempo para tomar descansos, recuperarte y recargarte. Esto lo hará efectivo a largo plazo.
Para lograr efectividad, debes adoptar tus principios personales con valores universales como justicia, honestidad e integridad. La mayoría de la gente está de acuerdo con estos principios, y son una buena apuesta para medirnos. Como resultado, estos valores universales nos ayudarán a integrarnos en el mundo que nos rodea, ser más productivos y comenzar a generar valor en nuestras vidas y en las de los demás.





